El director del SNS asegura que la disminución de la demanda ha permitido aumentar la disponibilidad de camas en maternidades como Nuestra Señora de la Altagracia y San Lorenzo de Los Mina, mientras las autoridades mantienen la atención médica sin distinción de nacionalidad.
SANTO DOMINGO.– El director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Julio Landrón, reveló que los hospitales públicos del país han registrado durante 2026 una reducción superior al 50 % en la cantidad de partos de mujeres extranjeras, una disminución que, según explicó, ha contribuido a descongestionar las principales maternidades y aumentar la disponibilidad de camas para las pacientes.
Landrón explicó que el descenso se observa especialmente en centros maternos que durante años han enfrentado una elevada demanda, entre ellos las maternidades Nuestra Señora de la Altagracia y San Lorenzo de Los Mina, donde actualmente existe una mayor capacidad disponible para atender a las pacientes que requieren servicios obstétricos.
Durante una entrevista en el programa radial “Esto No Tiene Nombre”, el funcionario señaló que la reducción de la presión sobre estos centros ha permitido mejorar las condiciones de atención y disponer de espacios para responder con mayor rapidez ante situaciones de emergencia.
“Usted va a encontrar que el 42 % de las camas están disponibles”, afirmó Landrón al referirse a la situación actual de algunas de las principales maternidades públicas del país.
El director del SNS destacó que la disminución de la demanda representa un cambio significativo frente a períodos anteriores, cuando determinados centros asistenciales operaban con niveles de ocupación elevados, particularmente en el área materno-infantil.
SNS asegura que no se niega atención por nacionalidad
Landrón enfatizó que la política del sistema público de salud continúa siendo garantizar la atención médica a toda persona que acuda a un hospital, independientemente de su nacionalidad, condición migratoria o disponibilidad de seguro médico.
“Nosotros no negamos servicio de salud. Todo el que llega a la República de salud es asistido con el mismo nivel, con las mismas condiciones, con el mismo tratamiento”, sostuvo.
El funcionario indicó que los pacientes extranjeros que llegan a los centros hospitalarios reciben los servicios correspondientes de acuerdo con sus necesidades médicas, al tiempo que las instituciones responsables de los controles migratorios desarrollan sus procedimientos conforme a las disposiciones establecidas.
Según explicó, el objetivo es mantener diferenciadas las responsabilidades sanitarias de las migratorias, de manera que los procesos administrativos no interfieran con la atención médica que necesita una persona al momento de ingresar a un hospital.
Mayor disponibilidad en las maternidades
La reducción de los partos de extranjeras también ha incidido, de acuerdo con Landrón, en la disponibilidad de camas de los principales centros maternos. Esto permite que las autoridades sanitarias cuenten con un margen mayor para recibir pacientes dominicanas y extranjeras y atender eventuales aumentos de demanda.
El director del SNS sostuvo que contar con camas disponibles constituye un elemento fundamental para garantizar una respuesta adecuada ante emergencias obstétricas y evitar situaciones de saturación en las maternidades.
La disponibilidad también facilita la organización de los servicios, el manejo de pacientes y la planificación de los recursos humanos y materiales necesarios para la atención de embarazadas y recién nacidos.
Migración mantiene las verificaciones
En relación con las pacientes extranjeras, Landrón explicó que las autoridades de la Dirección General de Migración continúan realizando las verificaciones correspondientes dentro de los procedimientos establecidos.
No obstante, aclaró que estos procesos se desarrollan sin impedir que las pacientes reciban la atención sanitaria requerida.
De acuerdo con su explicación, primero se garantiza la asistencia médica y el proceso de recuperación de la paciente, mientras que las actuaciones relacionadas con la situación migratoria corresponden a las autoridades competentes.
La reducción reportada por el SNS se produce en un contexto de seguimiento a la demanda de los servicios de maternidad del sistema público, particularmente en los hospitales de mayor concentración de partos.
Landrón consideró que la mayor disponibilidad de camas constituye una señal favorable para el sistema sanitario, debido a que permite contar con capacidad de respuesta ante emergencias y atender a las pacientes en mejores condiciones.
El funcionario reiteró que, independientemente de las estadísticas sobre nacionalidad y demanda, el SNS mantiene como principio que ninguna persona que requiera asistencia médica sea excluida de los servicios públicos por su procedencia.
La situación, además, coloca a las autoridades ante el desafío de mantener la capacidad hospitalaria disponible, fortalecer los servicios materno-infantiles y garantizar que la reducción de la demanda se traduzca en mejores condiciones de atención para todas las mujeres que acuden a las maternidades públicas del país.
