Los Medias Rojas combinaron una buena labor de Ranger Suárez y Brayan Bello con el cierre de Aroldis Chapman para superar a Miami. Jarren Duran y Mickey Gasper fueron los únicos bates de Boston con más de un imparable.
BOSTON.– Los Medias Rojas de Boston se impusieron este martes 4-2 a los Marlins de Miami, en un encuentro decidido por el buen trabajo de su cuerpo monticular y una ofensiva repartida, sin que un bateador asumiera el protagonismo absoluto.
El venezolano Ranger Suárez abrió el partido por Boston y trabajó durante cinco entradas, en las que permitió una carrera, manteniendo bajo control a la ofensiva de Miami.
Tras la salida de Suárez, el dominicano Brayan Bello tomó la pelota como relevista y lanzó dos episodios en los que permitió otra carrera, antes de que Erik Miller se encargara del octavo capítulo.
El encargado de poner el punto final fue el también dominicano Aroldis Chapman, quien trabajó el noveno episodio para preservar la ventaja y asegurar el triunfo de los Medias Rojas.
Duran y Gasper aportaron los batazos
A la ofensiva, Jarren Duran y Mickey Gasper fueron los únicos jugadores de Boston que consiguieron más de un hit.
Duran también cruzó el plato en una ocasión, mientras que Gasper produjo una de las carreras de los Medias Rojas, contribuyendo a una victoria construida con aportes distribuidos entre varios jugadores.
Boston no necesitó de una gran actuación individual con el bate para quedarse con el partido, pues el pitcheo se encargó de mantener a raya a los Marlins durante buena parte del encuentro.
Otto López responde por Miami
Por los Marlins, el dominicano Otto López fue uno de los principales protagonistas ofensivos al conectar dos imparables, además de remolcar y anotar una carrera.
Sin embargo, su producción no fue suficiente para que Miami pudiera darle la vuelta al marcador.
Con el triunfo, Boston aprovechó su combinación de pitcheo efectivo, defensa y producción oportuna para controlar el partido y limitar las oportunidades de los Marlins.
El cierre de Chapman selló una jornada en la que los Medias Rojas encontraron en su cuerpo de lanzadores la principal clave para llevarse la victoria por 4-2.
