Los duques de Sussex aterrizaron este miércoles en Birmingham junto a sus hijos, Archie y Lilibet, y se instalarán temporalmente en el Reino Unido, donde los menores ya habrían sido matriculados en un colegio privado por motivos de seguridad.
Londres.– El príncipe Enrique y Meghan Markle regresaron este miércoles al Reino Unido, seis años después de su controvertida decisión de apartarse de la Casa Real británica y establecerse en Estados Unidos, en un movimiento que vuelve a colocar a los duques de Sussex en el centro de la atención de los medios británicos.
La pareja aterrizó este mediodía en un avión privado en el aeropuerto de Birmingham, en el centro de Inglaterra, acompañada por sus dos hijos, los príncipes Archie y Lilibet, según informó el diario británico The Telegraph.
El regreso no sería una visita breve. Los duques tienen previsto establecerse durante un tiempo en el país y, de acuerdo con medios británicos y estadounidenses, ya han matriculado a sus hijos en un colegio, aunque el centro educativo no ha sido identificado públicamente por razones de seguridad.
En el viaje también acompañaron a la familia sus dos perras, Mia y Paula.
Un regreso que reabre una historia marcada por la ruptura
La vuelta de Enrique y Meghan representa un giro significativo en la relación de la pareja con el Reino Unido después de que en enero de 2020 anunciaran su decisión de apartarse de sus funciones como miembros activos de la familia real.
El llamado “Megxit” llevó a los duques a trasladarse primero a Canadá y posteriormente a California, donde comenzaron una nueva vida y asumieron compromisos comerciales con el objetivo de alcanzar independencia económica de la monarquía.
Sin embargo, desde Estados Unidos ambos protagonizaron una serie de declaraciones y proyectos que provocaron una profunda crisis dentro de la familia real y generaron un intenso debate público sobre el funcionamiento de la monarquía británica.
Uno de los episodios más polémicos ocurrió en 2021, cuando Enrique y Meghan concedieron una entrevista a la presentadora estadounidense Oprah Winfrey.
Durante la conversación, Meghan aseguró que había sufrido fuertes presiones dentro de la institución y relató episodios relacionados con su salud emocional y con el trato recibido durante su permanencia como miembro de la familia real.
La pareja también afirmó que un integrante de la familia real había realizado comentarios sobre el posible tono de piel que tendría su hijo Archie antes de su nacimiento, aunque nunca identificaron públicamente a la persona que habría hecho esas declaraciones.
Las acusaciones contra la familia real
La relación entre los Sussex y la familia real continuó deteriorándose después de su salida del Reino Unido.
Meghan aseguró que la princesa de Gales, Catalina, la hizo llorar durante los preparativos de su boda con Enrique en 2018, contradiciendo versiones iniciales de la prensa que habían presentado a la duquesa como responsable del enfrentamiento.
Posteriormente, los duques profundizaron sus críticas en una serie documental producida para Netflix y, especialmente, en la autobiografía de Enrique, En la sombra (Spare), publicada en 2023.
En el libro, el príncipe expuso detalles privados de su relación con distintos miembros de la familia real y afirmó que su hermano, el príncipe Guillermo, lo había agredido físicamente durante una discusión relacionada con Meghan.
Enrique también lanzó duras críticas contra Camila, actual reina consorte, a quien describió de manera especialmente negativa por su relación con sectores de la prensa británica.
Las revelaciones provocaron una nueva ola de titulares y ampliaron la distancia entre Enrique y otros miembros de la familia real.
Encuentro privado con Carlos III
El regreso de los duques ocurre después de que Enrique y Meghan mantuvieran contactos recientes con el rey Carlos III.
En julio pasado, la pareja visitó de manera privada al monarca en Highgrove, su residencia de campo en Gloucestershire. Posteriormente trascendió que durante aquel encuentro no habrían informado al rey de sus planes inmediatos de regresar al Reino Unido.
Los duques también visitaron la residencia del conde de Spencer, tío materno de Enrique, en el centro de Inglaterra. En esa zona se encuentra Althorp, la propiedad familiar donde fue enterrada Diana de Gales, madre del príncipe.
El acercamiento entre Enrique y su padre se produce en medio de años de tensiones familiares y de disputas públicas relacionadas con la seguridad del príncipe cuando se encuentra en territorio británico.
Seguridad, una preocupación central
La seguridad de la familia continúa siendo uno de los principales asuntos que han condicionado las visitas de Enrique al Reino Unido.
El príncipe ha mantenido una disputa legal con las autoridades británicas por las condiciones de protección policial que recibe cuando se encuentra en el país, después de que se modificara su nivel de seguridad tras dejar de desempeñar funciones oficiales.
Esta situación ha influido en sus decisiones sobre cuándo y cómo viajar al Reino Unido, especialmente ahora que el regreso incluye a Meghan y a sus dos hijos.
Por esa misma razón, la identidad del colegio al que acudirán Archie y Lilibet se mantiene bajo reserva.
¿Una nueva etapa para los Sussex?
La vuelta de la familia también ha generado especulaciones sobre sus próximos proyectos profesionales.
Una de las versiones difundidas por medios británicos apuntaba a que Meghan mantenía conversaciones para participar en la serie de Netflix The Gentlemen, del director Guy Ritchie.
Sin embargo, esa información fue posteriormente cuestionada por Tina Brown, exdirectora de Vanity Fair, quien aseguró que la participación de Meghan habría sido descartada debido a la reacción negativa que habría generado la posibilidad.
Pese a ello, la pareja mantiene una importante relación comercial con Netflix y continúa desarrollando proyectos audiovisuales desde su productora.
El regreso al Reino Unido, por tanto, no significa necesariamente un retorno a la vida institucional de la monarquía. Enrique y Meghan abandonaron sus funciones como miembros activos de la familia real y, hasta el momento, no se ha anunciado que vayan a recuperar esas responsabilidades.
Seis años después del “Megxit”
La llegada de los Sussex al Reino Unido ocurre seis años después de la decisión que transformó su relación con la monarquía.
Desde entonces, Enrique y Meghan han construido una vida en California, han tenido dos hijos, firmado acuerdos comerciales y expuesto públicamente sus diferencias con la familia real.
Ahora, su decisión de regresar temporalmente con Archie y Lilibet abre una nueva etapa en una relación marcada por la distancia, las acusaciones públicas y los conflictos familiares.
Aunque el retorno no supone oficialmente una reconciliación con la Casa Real ni el regreso de los duques a sus funciones institucionales, su presencia permanente durante un período prolongado en territorio británico podría facilitar nuevos encuentros familiares y mantener abierta la posibilidad de una relación más cercana con el rey Carlos III y otros miembros de la familia.
Seis años después del “Megxit”, Enrique y Meghan vuelven así al escenario donde comenzó su ruptura con la monarquía, esta vez acompañados por sus hijos y con la intención de establecerse temporalmente en el país que abandonaron para comenzar una nueva vida al otro lado del Atlántico.
