La coreógrafa y folklorista asume por segunda ocasión la dirección del Ballet Folklórico Nacional Dominicano con el propósito de fortalecer la enseñanza de las expresiones tradicionales y acercar la danza folclórica a las nuevas generaciones.
Santo Domingo.– Para Wanda Camilo, bailar no es solamente una profesión: es una manera de contar la historia y preservar la identidad de un pueblo. Su vínculo con la danza folclórica dominicana se ha construido durante décadas de formación, investigación y escenarios, hasta convertirla en una de las figuras vinculadas a la preservación de las tradiciones dancísticas del país.
Su historia comenzó en el ballet clásico, disciplina que le proporcionó las bases técnicas que posteriormente le permitieron desenvolverse con soltura en los ritmos populares y folclóricos. Sin embargo, en su interior siempre estuvo presente el sonido de la tambora, la güira y el acordeón, así como la fuerza del merengue, el pri-prí, la mangulina y los palos o atabales.
Desde muy joven ingresó al Ballet Folklórico Nacional Dominicano, institución en la que llegó a ocupar el puesto de primera bailarina y con la que tuvo la oportunidad de representar al país dentro y fuera de sus fronteras.
Su incorporación a la agrupación significó también un desafío profesional. La exigencia de trabajar junto a la maestra Josefina Miniño la llevó a profundizar en el conocimiento de las expresiones tradicionales y a asumir la preparación artística como un proceso permanente.
“Llegar al Ballet Folklórico fue muy retador para mí. Tenía que estar muy preparada para formar parte de este equipo y siempre lo he asumido con toda la responsabilidad que amerita”, recuerda Camilo.
Una formación que cruzó fronteras entre ritmos
La formación clásica no fue un límite para la artista, sino una herramienta que le permitió ampliar sus posibilidades sobre el escenario. Camilo ha trabajado con distintos géneros y ritmos, tanto dominicanos como internacionales, y su rostro también se hizo familiar para el público a través de la televisión.
Durante su participación en el programa “Divertido con Jochy”, formó parte del cuerpo de baile del espacio conducido por Jochy Santos. Aquella experiencia reforzó su dominio de los ritmos populares y le permitió llegar a un público más amplio.
“Tuve la suerte de nacer en la danza clásica. Esta formación me permitió pasar con facilidad a los ritmos populares y fue muy fácil destacarme en todos los ritmos”, explica.
Pero más allá de bailar, Camilo ha convertido la investigación y la preservación de las tradiciones en parte esencial de su trabajo. Su interés está dirigido a que las manifestaciones culturales dominicanas no permanezcan únicamente en los escenarios, sino que sean conocidas y valoradas por quienes están llamados a mantenerlas vivas.
Regresa a la dirección del Ballet Folklórico Nacional
La trayectoria de Camilo la llevó nuevamente a asumir la dirección del Ballet Folklórico Nacional Dominicano, luego de ser designada por la Dirección General de Bellas Artes, encabezada por Marianela Sallent.
La institución destacó su trayectoria artística, preparación profesional y compromiso con la promoción de la cultura dominicana como parte de las razones para confiarle nuevamente esta responsabilidad.
Para la coreógrafa, regresar a la dirección representa una oportunidad para continuar aportando a una institución que considera fundamental para la proyección de la identidad nacional.
“Me siento sumamente feliz y agradecida con el Ministerio de Cultura y la Dirección General de Bellas Artes por tomar en cuenta nuestra trayectoria para venir a sumar a la dirección del Ballet Folklórico Nacional Dominicano”, expresó.
Camilo también resaltó la importancia del trabajo colectivo y puso como referencia la experiencia desarrollada durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, donde la participación artística y cultural requirió la integración de numerosos profesionales.
“Soy de las que piensa que uno no llega a la meta solo, sino que se logra en equipo”, sostuvo.
Llevar el folclore a las aulas
Entre sus principales proyectos está ampliar el contacto de niños y jóvenes con las expresiones tradicionales dominicanas. Para Camilo, la preservación del folclore comienza desde las aulas y requiere que las nuevas generaciones tengan un acercamiento directo con los ritmos y bailes que forman parte de la historia cultural del país.
Su aspiración es establecer vínculos entre el Ballet Folklórico Nacional y los centros educativos públicos y privados para desarrollar programas que permitan a los estudiantes conocer las danzas originarias y comprender su valor como patrimonio cultural.
La artista plantea incluso que la enseñanza del folclore pueda incorporarse de manera formal al sistema educativo.
“Mi deseo es que todo lo que implica el ballet folklórico pueda impartirse como materia cultural y obligatoria en todas las escuelas”, afirma, consciente de que alcanzar ese objetivo requerirá el respaldo de las autoridades y de los diferentes sectores vinculados a la cultura.
Una carrera dedicada a enseñar
El compromiso de Wanda Camilo con la danza también se extiende a la formación de nuevos talentos. Actualmente comparte sus conocimientos como docente de danza en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y dirige su propia Escuela de Danza Wanda Camilo.
También ha ejercido como maestra de jazz dance en la Escuela de Ballet Anna Pavlova, además de desarrollar su labor formativa en otras instituciones.
Desde esos espacios continúa transmitiendo una visión de la danza que combina disciplina, técnica, investigación e identidad cultural.
Su propósito, según expresa, va más allá de formar bailarines: busca despertar en las nuevas generaciones el respeto y el orgullo por sus raíces.
“Mi propósito es inspirar a las nuevas generaciones a amar y valorar la cultura, honrando las raíces de nuestro pueblo, el latir de su gente y la esencia viva de nuestra identidad.”
