El nuevo secretario general del PRM defendió con orgullo sus vínculos con Hipólito y Carolina Mejía y afirmó que su origen familiar representa una responsabilidad moral para demostrar con trabajo que está preparado para asumir la nueva posición.
Santo Domingo.- El nuevo secretario general del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Juan Garrigó Mejía, reivindicó con orgullo su apellido y sus vínculos familiares con el expresidente Hipólito Mejía y la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, al asumir formalmente una de las principales responsabilidades dentro de la organización política.
Durante el acto de proclamación de las nuevas autoridades del PRM, Garrigó respondió a las críticas de quienes han cuestionado su trayectoria y su ascenso dentro de la organización por su parentesco con figuras de alta incidencia política.
«Yo soy un hijo del Partido Revolucionario Moderno (PRM)», afirmó con énfasis, al tiempo que dejó claro que no reniega de su origen familiar, sino que lo asume como parte de su identidad y como una responsabilidad frente al partido y la sociedad dominicana.
Garrigó destacó que su principal orgullo es su familia y mencionó a sus padres, hermanos, abuelos, esposa e hija como parte fundamental de su formación personal.
«Yo soy el nieto de Hipólito Mejía y el hijo orgulloso de Carolina Mejía. Y lo digo con orgullo», expresó durante su intervención.
El dirigente político sostuvo que llevar esos apellidos no representa para él un privilegio, sino una obligación moral de responder con hechos a las expectativas que genera su familia y demostrar que está preparado para ejercer las funciones que le han sido encomendadas.
El apellido como responsabilidad
Garrigó explicó que ser nieto del expresidente Hipólito Mejía e hijo de Carolina Mejía supone un compromiso adicional para hacer las cosas correctamente y preservar los valores que, según afirmó, han caracterizado a su familia.
«Ser su nieto, ser su hijo es una obligación moral de hacer las cosas bien», manifestó.
En ese sentido, aseguró que asume el desafío de superar las expectativas y mantener vivos valores como la democracia, la integración familiar, la honestidad y la solidaridad.
El nuevo secretario general afirmó que procede de una familia unida y forjada en principios, elementos que, según dijo, pretende trasladar a su forma de ejercer la política y de relacionarse con los miembros de la organización.
Su discurso estuvo marcado por un llamado a dejar atrás las descalificaciones y concentrarse en el trabajo partidario, la unidad y la construcción de una estructura política capaz de enfrentar los desafíos futuros.
Política con sentido humano
Garrigó también planteó que la política no debe limitarse a los discursos, sino que debe traducirse en responsabilidad, trabajo y cercanía con las personas.
Aseguró que su gestión estará caracterizada por un «alto sentido humano» y por la disposición de escuchar tanto las propuestas como las críticas provenientes de los distintos sectores del partido.
«La nueva dirección llega con la humildad suficiente para seguir trabajando y agregando valor», sostuvo.
Entre los principios que identificó como fundamentales para el fortalecimiento del PRM citó la paciencia, la honestidad, la ética, la amistad sincera y la solidaridad.
Según explicó, esos valores deben formar parte de la cultura interna de una organización que busca mantenerse como una fuerza política competitiva y con capacidad de alcanzar nuevos triunfos electorales.
Unidad como principal desafío
Uno de los principales ejes de su discurso fue la unidad interna del PRM. Garrigó comparó al partido con una familia y llamó a sus dirigentes y militantes a preservar los vínculos que han permitido el crecimiento de la organización.
«El partido que camina unido, permanece unido», expresó.
La frase resume la apuesta del nuevo secretario general por fortalecer la cohesión interna de la organización en una etapa en la que el PRM deberá prepararse para nuevos desafíos políticos y electorales.
Garrigó sostuvo que el objetivo no debe ser únicamente alcanzar triunfos electorales, sino consolidar una organización en la que sus integrantes se sientan parte de un mismo proyecto político.
«Seguiremos agregando valor para continuar siendo un partido de triunfos, pero sobre todo una gran familia», manifestó.
Un nuevo capítulo
Con su llegada a la Secretaría General, Garrigó Mejía pasa a ocupar una posición clave dentro de la estructura del PRM y asume la responsabilidad de articular sectores, fortalecer la organización interna y acompañar a la dirección partidaria en los próximos retos.
Su primer discurso en el cargo estuvo dirigido, en buena medida, a marcar distancia de las críticas relacionadas con su apellido, pero también a dejar establecido que pretende que su desempeño sea medido por sus resultados.
El dirigente reconoció el peso de su apellido en la política dominicana, pero insistió en que lo asume como una responsabilidad para trabajar, mantener los valores recibidos de su familia y demostrar con hechos su capacidad.
«Yo soy un hijo del PRM», reiteró, convirtiendo la frase en una declaración de identidad política y, al mismo tiempo, en un compromiso con la organización que ahora le corresponde ayudar a dirigir.
