La NTSB inició las pesquisas para determinar las causas del siniestro, mientras expertos apuntan a un posible aterrizaje prolongado, fuertes vientos y las condiciones de la pista como factores que pudieron influir en el accidente.

Miami.- Investigadores federales comenzaron a determinar las causas que provocaron que un avión de carga operado para Amazon se saliera a gran velocidad de una pista del Aeropuerto Internacional de Miami y terminara impactando contra vehículos y una vía cercana, dejando al menos cinco personas muertas y otras cinco heridas.

El accidente ocurrió alrededor de las 2:00 de la tarde del domingo, poco después de que el Boeing 767 arribara desde San Juan, Puerto Rico. La aeronave sobrepasó el final de la pista y atravesó una carretera utilizada por trabajadores de almacenes y otros negocios ubicados en las inmediaciones del aeropuerto.

Las autoridades informaron que tres de los heridos se encontraban en estado grave, mientras otros dos recibieron atención médica por lesiones de menor consideración. Al momento de los primeros reportes no estaba claro si los pilotos sobrevivieron al impacto ni si todas las víctimas mortales se encontraban dentro de los vehículos alcanzados por el avión.

El impacto provocó un incendio de grandes proporciones y una densa columna de humo negro. El jefe de Bomberos y Rescate de Miami-Dade, Ray Jadallah, explicó que el piloto y el copiloto quedaron atrapados en la cabina, mientras que algunos ocupantes de vehículos también necesitaron ser rescatados. Los equipos de emergencia tuvieron además que liberar a una persona que quedó atrapada debajo de un automóvil.

Unos 200 efectivos participaron en las labores de emergencia. Los bomberos utilizaron espuma especializada para controlar las llamas, mientras los equipos continuaban trabajando horas después del accidente debido a una fuga de combustible.

Posibles factores bajo investigación

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) asumió la investigación y deberá determinar qué ocurrió durante los últimos momentos del vuelo y por qué la aeronave no logró detenerse dentro de la pista disponible.

Uno de los aspectos que probablemente será examinado es la distancia recorrida por el avión antes de tocar tierra. Expertos en seguridad aérea explicaron que normalmente los aviones comerciales deben aterrizar dentro de una zona específica de la pista y que, si una aeronave se encuentra demasiado lejos de ese punto, los pilotos pueden optar por abortar el aterrizaje y realizar una nueva aproximación.

El experto en seguridad aérea Steve Arroyo señaló que un aterrizaje más allá de la zona adecuada puede dejar al avión con una cantidad insuficiente de pista para detenerse de manera segura.

La piloto y exinspectora general del Departamento de Transporte de Estados Unidos, Mary Schiavo, también llamó la atención sobre imágenes difundidas en internet, en las que, según explicó, el avión parece permanecer sobre la pista durante un período prolongado antes de que el tren de aterrizaje principal toque el pavimento.

Las condiciones meteorológicas serán otro elemento que los investigadores deberán analizar. Aunque no llovía al momento del accidente, había nubes oscuras asociadas a tormentas y se reportaron fuertes vientos.

Schiavo planteó que un eventual viento de cola pudo haber contribuido a que el avión permaneciera en el aire durante más tiempo antes de aterrizar. Este tipo de viento puede aumentar la velocidad respecto al suelo y reducir la distancia disponible para detener la aeronave.

La pista tampoco contaba con sistema de detención

Otro punto que podría formar parte de la investigación es la infraestructura del aeropuerto.

El Aeropuerto Internacional de Miami no cuenta con un sistema de detención de aeronaves instalado al final de esa pista. La Administración Federal de Aviación (FAA) ha promovido la instalación de estos sistemas en aeropuertos de todo Estados Unidos.

Se trata de lechos construidos con materiales capaces de triturarse bajo el peso de una aeronave, diseñados para desacelerar de manera controlada a los aviones que se salen de una pista.

Según estimaciones de la FAA, estos sistemas han contribuido a salvar cientos de vidas en accidentes en los que aeronaves terminaron más allá del final de las pistas.

Un avión de 32 años

La aeronave involucrada era un Boeing 767 de aproximadamente 32 años de antigüedad, operado por 21 Air, una aerolínea de carga con sede en Carolina del Norte.

El avión fue construido originalmente para transportar pasajeros y durante más de dos décadas prestó servicio para diferentes aerolíneas. Posteriormente fue convertido en una aeronave de carga en 2015.

Los investigadores también deberán revisar el historial de mantenimiento del avión, sus registros operativos y cualquier trabajo realizado durante los últimos años, además de analizar los antecedentes de propiedad y operación de la aeronave.

La NTSB examinará las grabadoras de vuelo, los registros de mantenimiento, las comunicaciones entre la tripulación y los controladores aéreos, las condiciones meteorológicas y la información relacionada con la aproximación y el aterrizaje.

Aeropuerto paralizado

El accidente provocó una importante interrupción en las operaciones del Aeropuerto Internacional de Miami, uno de los principales centros de transporte aéreo de Estados Unidos.

Más de 160 vuelos fueron cancelados y cerca de 325 sufrieron retrasos durante la jornada, de acuerdo con datos de FlightAware. Algunas operaciones fueron desviadas hacia otros aeropuertos, incluido el Aeropuerto Internacional de Orlando.

Las autoridades trabajaron durante horas para controlar el incendio, asegurar la zona y atender la emergencia, mientras investigadores comenzaban a recopilar evidencias para reconstruir los últimos minutos del vuelo.

Amazon, que comercializa sus servicios de carga bajo la marca Prime Air, expresó su pesar por las víctimas y aseguró que colaborará con las autoridades en la investigación.

La empresa manifestó sus condolencias a las familias de las personas fallecidas y a todos los afectados por el accidente.

El siniestro vuelve a poner bajo escrutinio la seguridad de las operaciones de carga aérea y las medidas disponibles para evitar que una aeronave que no logra detenerse dentro de la pista termine impactando contra personas, vehículos o instalaciones ubicadas fuera del área aeroportuaria.

La NTSB deberá establecer ahora si el accidente fue provocado por una combinación de factores humanos, técnicos, meteorológicos y de infraestructura, o si existió una falla específica que desencadenó la tragedia.