El dominicano de 23 años se convirtió en el primer jugador en la historia de las Mayores en conectar tres cuadrangulares en sus tres primeros turnos, durante la victoria de los Cardenales 8-4 sobre los Cachorros.

Chicago, Estados Unidos.- El dominicano Joshua Báez convirtió su debut en las Grandes Ligas en una noche para la historia al conectar tres cuadrangulares en sus primeros tres turnos, una hazaña inédita en la historia de las Mayores.

Báez terminó de 4-3, con cinco carreras impulsadas, para contribuir de manera decisiva al triunfo de los Cardenales de San Luis por 8-4 sobre los Cachorros de Chicago en el Wrigley Field.

El joven dominicano, de apenas 23 años, no solo consiguió una actuación extraordinaria, sino que lo hizo ante tres tipos diferentes de lanzamientos y enviando la pelota hacia las tres bandas del histórico estadio.

Tres turnos, tres jonrones y una hazaña inédita

En la primera entrada, Báez vio el primer lanzamiento de su carrera en Grandes Ligas, una recta de cuatro costuras de 93.4 millas por hora, y respondió con un cuadrangular de dos carreras que recorrió aproximadamente 449 pies por el jardín izquierdo-central.

En el cuarto episodio, con las bases limpias y en cuenta de 3-2, conectó un cambio de velocidad y desapareció la pelota por encima de la verja del jardín izquierdo.

Dos entradas después, en el sexto capítulo, volvió a castigar al pitcheo de Chicago. Esta vez, con un corredor en circulación y cuenta de 1-0, conectó un slider hacia la banda contraria y llevó la pelota hasta el jardín derecho.

Los tres batazos tuvieron un elemento en común: salieron del brazo del lanzador de los Cachorros Matthew Boyd, quien quedó involuntariamente ligado a una de las actuaciones más impresionantes protagonizadas por un debutante en las Grandes Ligas.

Una abeja y el recuerdo de su padre

La noche también tuvo un componente emocional para el dominicano.

Durante el partido, una abeja apareció cerca de Báez tanto mientras defendía en los jardines como cuando se preparaba para batear. Aunque inicialmente le causó cierta incomodidad, el jugador terminó interpretando su presencia como una señal de su fallecido padre, José Manuel Báez.

“Lo tomé como si él fuera la abeja, porque la tenía encima en cada entrada”, relató el pelotero, quien aseguró que nunca había tenido una experiencia similar.

Báez recordó que su padre jugó béisbol y softbol hasta aproximadamente los 35 años y que siempre le brindó consejos sobre cómo desempeñarse en el terreno.

La conexión entre ambos también estuvo presente el pasado 16 de junio, cuando Joshua Báez conectó cuatro jonrones en un partido de ligas menores con Memphis, precisamente en el aniversario de la muerte de su padre.

Ahora, en su llegada a las Grandes Ligas, volvió a ofrecer una actuación extraordinaria.

“Es simplemente irreal. ¿No solo dar un hit, sino tres jonrones? Es una locura”, expresó Báez después de su histórica jornada.

El dominicano ya había demostrado en las menores que tenía poder de sobra, pero en su primera oportunidad en el escenario más grande del béisbol convirtió ese potencial en una hazaña que quedará registrada para siempre en la historia de las Grandes Ligas.