El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes reconoce que deberá aplicarse la desgravación arancelaria prevista en el DR-CAFTA, mientras busca medidas para evitar impactos negativos en los productores nacionales y fortalecer la seguridad alimentaria.
Santo Domingo, RD. — El Gobierno dominicano reafirmó la importancia estratégica de la producción nacional de arroz y advirtió que la apertura comercial al grano procedente de Estados Unidos debe manejarse con cautela para evitar consecuencias que puedan comprometer la seguridad alimentaria y la estabilidad de uno de los principales sectores agrícolas del país.
La posición fue expuesta por el viceministro de Comercio Interno del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Daniel Peña, durante su participación en actividades de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), celebradas en París, Francia.
El funcionario explicó que el arroz constituye un producto especialmente sensible para la economía dominicana, debido a su importancia en la alimentación de la población y al número de familias que dependen de su cultivo, procesamiento y comercialización.
Peña sostuvo que las autoridades trabajan para que la aplicación de los compromisos comerciales internacionales no deje desprotegida a la producción arrocera nacional.
“El Gobierno dominicano reconoce que el arroz es un tema sensible para nosotros, que atañe directamente a la seguridad nacional y a la seguridad alimentaria. Por eso tratamos este rubro con la importancia debida”, expresó el viceministro en declaraciones ofrecidas a la agencia EFE.
La apertura comercial genera preocupación en el sector arrocero
La preocupación gubernamental surge en un momento decisivo para los productores dominicanos, debido a la culminación de la etapa de desgravación arancelaria aplicable al arroz estadounidense en el marco del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos, conocido como DR-CAFTA.
Este proceso forma parte de los compromisos asumidos por el país al suscribir el acuerdo comercial y supone cambios en las condiciones de entrada del producto importado al mercado dominicano.
La eliminación de los aranceles representa un desafío para los productores locales, que deberán competir en un escenario comercial diferente, en el que los precios, los costos de producción y las condiciones de comercialización pueden influir en la capacidad de mantener su participación en el mercado nacional.
El viceministro reconoció que corresponde cumplir los plazos establecidos en el tratado, pero aseguró que el Gobierno procura administrar esta transición de manera que se reduzcan los posibles desequilibrios.
“Se gestionará de la mejor manera posible para evitar cualquier desbalance del cual tengamos que lamentar consecuencias”, indicó Peña.
Gobierno anuncia medidas de apoyo a los productores
Como parte de la respuesta a los retos que enfrenta el sector, el Gobierno anunció acciones destinadas a mejorar las condiciones de producción y transporte del arroz dominicano.
Entre las medidas comunicadas por la Presidencia figuran intervenciones en los sistemas de riego y drenaje, así como mejoras en los caminos rurales utilizados para movilizar insumos y transportar las cosechas.
Estas iniciativas buscan contribuir al funcionamiento de las zonas agrícolas y facilitar las operaciones de los productores, especialmente en las etapas de siembra, recolección y traslado del grano.
El planteamiento oficial apunta a fortalecer las condiciones productivas internas mientras el país avanza en la aplicación de los compromisos comerciales asumidos con Estados Unidos.
No obstante, el alcance de estas acciones y su efecto sobre los costos de producción y la competitividad del arroz nacional serán factores importantes para determinar la capacidad del sector de adaptarse al nuevo escenario.
Producción arrocera registra crecimiento
Las cifras presentadas sobre el comportamiento del sector reflejan el peso que mantiene este cultivo en la agricultura dominicana.
La producción nacional de arroz blanco pasó de aproximadamente 9.2 millones de quintales en 2005 a cerca de 14.8 millones en 2025, según los datos citados en la información.
Asimismo, la productividad alcanzó los 5,477 kilogramos de arroz paddy por hectárea en 2025, un indicador relacionado con el rendimiento obtenido en las áreas cultivadas.
El sector agrupa a unos 30,000 productores y genera más de 300,000 empleos directos e indirectos, de acuerdo con cifras de la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro).
Estos datos ilustran la dimensión económica y social de la actividad arrocera, que involucra no solamente a quienes cultivan el grano, sino también a trabajadores agrícolas, transportistas, molinos, comerciantes y otros participantes de la cadena de suministro.
Por esa razón, las decisiones relacionadas con la importación y comercialización del arroz tienen implicaciones que van más allá del precio final del producto.
República Dominicana busca ampliar sus vínculos comerciales con Europa
Durante su participación en Francia, Peña también abordó las perspectivas de las relaciones económicas entre República Dominicana y la Unión Europea.
El funcionario señaló que, aunque Estados Unidos representa un socio comercial importante, el país procura ampliar sus oportunidades de intercambio con otros mercados internacionales.
En ese contexto, destacó el potencial del Acuerdo de Asociación Económica entre el Cariforo y la Unión Europea, instrumento que regula buena parte de las relaciones comerciales entre ambas partes.
Peña sostuvo que República Dominicana mantiene su compromiso de cumplir los acuerdos internacionales de los que forma parte y consideró que estos instrumentos pueden contribuir a ampliar las oportunidades de exportación.
“Los tratados de libre comercio son instrumentos vivos; sin embargo, más que reformular el acuerdo, la República Dominicana reitera su compromiso de cumplir los tratados de los que es signataria”, afirmó.
El viceministro también reconoció que algunos requisitos europeos pueden resultar complejos para las empresas exportadoras y señaló que las autoridades han sostenido conversaciones para procurar procedimientos comerciales más eficientes.
La intención, explicó, es facilitar el acceso de los productos dominicanos al mercado europeo sin apartarse de las disposiciones establecidas en los acuerdos vigentes.
Empresas francesas exploran oportunidades en el país
La agenda de Peña en Francia incluye reuniones con varias decenas de empresas interesadas en conocer las oportunidades que ofrece República Dominicana en materia logística, energética y de inversión.
El funcionario resaltó que el país continúa desarrollando su matriz energética mediante una mayor incorporación de fuentes renovables, especialmente la energía solar.
Según explicó, las condiciones climáticas de República Dominicana ofrecen posibilidades para continuar ampliando las inversiones en este ámbito y fortalecer la cooperación económica con empresas francesas.
Entre las compañías mencionadas figuran Akuo, especializada en energías renovables; Vinci, vinculada a infraestructuras, y TotalEnergies, del sector energético.
La agenda busca identificar espacios de colaboración que contribuyan a ampliar las inversiones y diversificar las relaciones económicas dominicanas con Europa.
El reto de equilibrar los acuerdos comerciales y la producción nacional
La posición expresada por el Gobierno refleja el desafío de conciliar el cumplimiento de los compromisos comerciales internacionales con la protección de una actividad agrícola considerada estratégica.
Por un lado, la desgravación arancelaria prevista en el DR-CAFTA forma parte de las obligaciones asumidas por el país. Por otro, las autoridades reconocen la necesidad de fortalecer las condiciones productivas para que los agricultores dominicanos puedan competir en un mercado más abierto.
El resultado dependerá, entre otros factores, de la evolución de los costos agrícolas, la productividad, la infraestructura de riego, el transporte y las condiciones de comercialización del grano importado y nacional.
Mientras el Gobierno anuncia medidas de apoyo y procura ampliar sus vínculos comerciales con otros mercados, el sector arrocero se prepara para una nueva etapa en la que la competitividad y la seguridad alimentaria permanecerán entre los principales puntos de atención de la política agrícola dominicana.
