La muerte del adolescente en Herrera coincide con el tramo final del proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional, que podría quedar archivado si el Senado no lo aprueba antes del cierre de la legislatura.

Herrera, Santo Domingo Oeste.– La muerte del adolescente Darlin Mercado Reyes durante una intervención de la Policía Nacional en la cañada de Guajimía ha vuelto a poner bajo escrutinio el proceso de reforma policial, justo cuando el proyecto de Ley Orgánica de la institución enfrenta el riesgo de perimir en el Congreso.

La iniciativa, depositada el 8 de diciembre de 2025, permanece bajo estudio de una comisión especial del Senado y deberá ser aprobada antes del 26 de julio para evitar que caduque con el cierre de la actual legislatura ordinaria.

El caso ha reabierto el debate sobre los mecanismos de supervisión de los agentes, los protocolos para el uso de la fuerza y la necesidad de fortalecer los controles internos dentro de la Policía Nacional. La situación ha cobrado mayor relevancia luego de que trascendiera que el cabo José Francisco Moreta Heredia, imputado por la muerte del menor, registraba dos suspensiones previas dentro de la institución.

Uno de los aspectos centrales del proyecto de ley plantea que las evaluaciones de salud mental de los agentes no se limiten al proceso de ingreso, sino que formen parte de un seguimiento permanente durante toda la carrera policial.

El artículo 177 establece que los miembros de la Policía Nacional deberán someterse a evaluaciones de salud mental, como mínimo, cada dos años, además de revisiones especiales cuando participen en hechos traumáticos o hagan uso de la fuerza en el ejercicio de sus funciones.

Asimismo, la propuesta contempla sanciones para los agentes que se nieguen injustificadamente a someterse a pruebas de confiabilidad destinadas a verificar su capacidad psicofísica para el servicio. De acuerdo con los artículos 227 y 231 del proyecto, esa conducta puede ser considerada una falta muy grave y, si existe intención dolosa, acarrear la destitución del miembro policial.

La muerte de Darlin Mercado Reyes ha vuelto a colocar estos planteamientos en el centro de la discusión pública, al evidenciar cuestionamientos sobre la supervisión de agentes con antecedentes disciplinarios, la aplicación de los protocolos operativos y los mecanismos institucionales para prevenir el uso indebido de la fuerza.

Mientras el Ministerio Público y la Policía Nacional continúan las investigaciones sobre el caso, el futuro de la reforma dependerá de la decisión que adopte el Senado en los próximos días, en un contexto marcado por renovadas exigencias de cambios estructurales dentro de la institución policial.