Doce días después de los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5, el país enfrenta miles de víctimas, más de mil réplicas, graves daños en infraestructura y una amplia operación internacional de asistencia.
Caracas, Venezuela.– Los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio han dejado un saldo de al menos 3,535 fallecidos, 16,740 heridos y miles de personas afectadas, mientras continúan las labores de rescate, remoción de escombros y asistencia humanitaria.
De acuerdo con el más reciente balance oficial, 6,462 personas han sido rescatadas y 17,854 perdieron sus viviendas. Las autoridades no actualizan la cifra oficial de desaparecidos desde el 25 de junio, cuando reportaron 157 casos, aunque la iniciativa ciudadana Desaparecidos Terremoto Venezuela asegura haber registrado más de 30,000 personas cuyo paradero aún no ha sido confirmado.
En el estado La Guaira, la zona más afectada por el desastre, las autoridades informaron que 231 cuerpos permanecen sin ser reclamados, mientras continúan las labores de identificación de víctimas. Ante la magnitud de la tragedia, algunos cadáveres no identificados han comenzado a ser sepultados en fosas comunes habilitadas para la emergencia.
Operativo de rescate
Las operaciones de respuesta movilizan a 29,567 miembros del Ejército y organismos de seguridad, además de 27,930 voluntarios que colaboran en las labores de búsqueda, rescate y remoción de escombros.
Sin embargo, el número de rescates con personas con vida ha disminuido considerablemente, mientras familiares de desaparecidos solicitan que se suspenda la demolición de edificios con riesgo de colapso, al considerar que aún podrían encontrarse víctimas entre los escombros.
Más de mil réplicas
Desde el doble sismo, Venezuela ha registrado 1,048 réplicas, según información oficial. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó que en las últimas 24 horas se produjeron más de diez movimientos telúricos de baja magnitud.
Asistencia internacional
El Gobierno venezolano solicitó apoyo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para impulsar programas de vivienda dirigidos a miles de familias que perdieron sus hogares.
Mientras tanto, gran parte de los equipos internacionales de rescate coordinados por las Naciones Unidas inició su retiro del país tras reducirse las posibilidades de encontrar sobrevivientes, aunque algunos especialistas permanecen apoyando las tareas de recuperación de cuerpos.
Estados Unidos, Cuba, España y otras naciones también participan en la respuesta humanitaria mediante el envío de rescatistas, brigadas médicas, hospitales de campaña y centros de acopio para recibir ayuda destinada a los damnificados.
Daños materiales
El balance oficial mantiene en 856 los edificios afectados y en 190 las estructuras colapsadas. Asimismo, las autoridades han inspeccionado cerca de 6,000 viviendas en los siete estados impactados por los terremotos, concluyendo que el 70 % continúa siendo habitable, mientras que el 30 % requiere nuevas evaluaciones o presenta riesgos estructurales.
La emergencia también ha afectado la infraestructura pública. Al menos 38 hospitales y 432 centros educativos sufrieron daños, mientras las autoridades avanzan en las evaluaciones para determinar el alcance de las pérdidas y planificar la reconstrucción de las zonas devastadas.
