El recorrido de 32 kilómetros entre Azua y Constanza gana popularidad por combinar naturaleza, aguas termales, campamentos y una experiencia de desconexión tecnológica en plena Cordillera Central.

Constanza/Guayabal, R.D.– La ruta de senderismo entre Guayabal, en Azua, y Constanza se consolida como una de las experiencias de ecoturismo más atractivas de la República Dominicana, al combinar un recorrido de 32 kilómetros con paisajes de montaña, aguas termales, campamentos al aire libre y una desconexión total de la tecnología.

La travesía, que se desarrolla durante dos noches y tres días, atraviesa ríos cristalinos, bosques secos y húmedos, cuevas indígenas, valles y zonas montañosas de la Cordillera Central, convirtiéndose en un desafío físico y una oportunidad para reconectar con la naturaleza.

Uno de los principales atractivos del recorrido es el balneario La Tina, una de las pocas fuentes de aguas termales del país. Sus aguas, ricas en minerales como azufre, calcio y magnesio, son apreciadas por sus propiedades terapéuticas y representan una parada obligatoria para quienes realizan la caminata.

Además de su valor turístico, estudios del Servicio Geológico Nacional, el Ministerio de Energía y Minas y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) han señalado el potencial geotérmico de la zona para la generación de electricidad y otros proyectos de desarrollo sostenible.

Una experiencia de desconexión

Más allá del reto físico, quienes realizan la ruta destacan el llamado «ayuno tecnológico» como uno de los aspectos más transformadores de la experiencia.

La ausencia de electricidad y de señal de telefonía móvil o internet obliga a los excursionistas a dejar de lado los dispositivos electrónicos y dedicar tiempo a la convivencia, la contemplación del paisaje y el descanso lejos de las pantallas.

El recorrido incluye el cruce de ríos en múltiples ocasiones, ascensos de montaña, campamentos en parajes como Pinar Parejo y el Sillar de los Indios, así como noches al aire libre bajo temperaturas que pueden descender por debajo de los 15 grados Celsius.

Turismo de naturaleza en crecimiento

La ruta Guayabal-Constanza forma parte del auge que experimenta el turismo comunitario y de naturaleza en la República Dominicana desde la pandemia de COVID-19.

El incremento de visitantes en el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo) y otras áreas protegidas ha impulsado el desarrollo económico de comunidades cercanas mediante servicios de guías, alojamiento, gastronomía y transporte.

No obstante, el Ministerio de Medio Ambiente y la Oficina Nacional de Estadística (ONE) han advertido sobre la necesidad de fortalecer la gestión de estas áreas protegidas mediante una regulación adecuada del flujo de visitantes y una mayor participación de las comunidades, con el fin de garantizar la conservación de los ecosistemas y promover un turismo sostenible.

Mientras Constanza continúa consolidándose como uno de los principales destinos de montaña del país, Guayabal apuesta por desarrollar su potencial ecoturístico aprovechando su riqueza natural, sus aguas termales, su patrimonio cultural y la creciente demanda de experiencias al aire libre.