Havana, Cuba, January 21th, 2016: Classic cars driving on the street. The old-styled cars from 50s to 70s are the most popular vehicles in Cuba.

Las medidas eliminan límites de compra para personas naturales y jurídicas, amplían las comercializadoras autorizadas y permiten nuevas modalidades para la importación, ensamblaje y comercialización de vehículos en la isla.

La Habana, Cuba. El Gobierno cubano anunció nuevas normas que flexibilizan la importación, venta y transferencia de propiedad de vehículos de motor, remolques y semirremolques, como parte de un paquete de reformas económicas y sociales impulsadas por el Partido Comunista de Cuba y las autoridades del país.

El ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, explicó que las disposiciones fueron publicadas en la Gaceta Oficial e incluyen los Decretos 122 y 163, además de varias resoluciones relacionadas con importadores, comercializadoras, precios, impuestos, requisitos técnicos y procedimientos aduaneros.

Las nuevas regulaciones entrarán en vigor el próximo 11 de agosto y contemplan cambios como la ampliación de la cantidad de comercializadoras autorizadas y la eliminación del límite que permitía adquirir solo seis vehículos en cinco años para personas naturales y jurídicas en esas entidades.

Asimismo, se permitirá que extranjeros con residencia temporal, provisional o inmobiliaria puedan adquirir vehículos nuevos o usados en comercializadoras autorizadas.

Nuevas facilidades para importación y pagos

Las normas también autorizan la importación directa, sin fines comerciales, de triciclos de combustión de hasta 250 centímetros cúbicos y vehículos eléctricos acompañados de sistemas de carga mediante fuentes renovables de energía.

En cuanto a las compraventas entre particulares, estas deberán formalizarse ante notario y realizarse mediante cuentas y medios de pago autorizados por el Banco Central de Cuba (BCC), incluyendo tarjetas internacionales y nacionales, tanto en moneda convertible como en pesos cubanos. El pago en efectivo quedará excluido.

Los impuestos podrán ser abonados en pesos cubanos o en la moneda convertible utilizada en la operación, aplicando la tasa oficial vigente.

Impulso al ensamblaje de vehículos eléctricos

Las disposiciones también abren la posibilidad de que personas jurídicas no estatales puedan ensamblar y comercializar vehículos eléctricos como ciclomotores, motocicletas, triciclos y automóviles.

Además, se establece un mecanismo para autorizar el ensamblaje y fabricación por parte de entidades estatales o mixtas, mientras que un Comité Evaluador de Medios Automotores tendrá la responsabilidad de aprobar las marcas y modelos que podrán comercializarse en el mercado cubano.

Como incentivo al uso de energías limpias, los vehículos eléctricos adquiridos junto con sistemas de carga basados en fuentes renovables estarán exentos del impuesto especial de venta.

También se reducirá el impuesto aplicado a ómnibus y microbuses con el objetivo de favorecer la recuperación del transporte público, uno de los sectores más afectados del país. La tasa disminuirá del 20 % al 12 %, mientras que los vehículos ensamblados en Cuba tendrán reducciones adicionales, incluyendo tasas de 7 % y 5 % para unidades eléctricas.

Cifras del mercado automotor cubano

El ministro informó que durante este año, hasta junio, se han vendido en Cuba 35,494 vehículos de motor, de los cuales el 65 % son de combustión, el 5 % híbridos y el 30 % eléctricos.

Cerca del 70 % de esas ventas corresponden a ciclomotores, motocicletas y triciclos.

En cuanto a las importaciones realizadas directamente por personas naturales mediante equipaje no acompañado o envíos, se registraron 41,963 vehículos, entre ellos 19,443 ciclomotores y motocicletas eléctricas y 22,520 unidades de combustión.

Las reformas forman parte de un conjunto de medidas aprobadas en junio para impulsar nuevas modalidades de negocios privados, dinamizar el comercio exterior, atraer inversión extranjera y fortalecer sectores estratégicos como el turismo.

Estas disposiciones llegan en medio de una prolongada crisis económica en Cuba, marcada por una contracción estimada del 15 % entre 2020 y 2025, influida por la pandemia, las sanciones estadounidenses y dificultades internas en materia económica y monetaria.