El secretario de Estado de EE. UU. anunció la incorporación de Perú a la alianza impulsada por Donald Trump, que busca reforzar la cooperación regional contra los carteles y las organizaciones criminales transnacionales.

Washington, EE. UU. – Estados Unidos amplía su estrategia de cooperación con gobiernos latinoamericanos en materia de seguridad con la incorporación de Perú al denominado “Escudo de las Américas”, una alianza promovida por el presidente Donald Trump para enfrentar de manera coordinada al crimen organizado transnacional.

El anuncio fue realizado este martes por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante el inicio de su gira por Colombia, Ecuador y Perú. El funcionario destacó que la incorporación de Lima permitirá sincronizar esfuerzos para hacer frente a las amenazas criminales que, según Washington, afectan a distintos países del hemisferio.

“Estamos sincronizando esfuerzos para proteger nuestro hemisferio de las amenazas transnacionales y regionales”, afirmó Rubio, al confirmar la entrada de Perú a la iniciativa.

Una alianza que gana nuevos integrantes

El Escudo de las Américas surgió de una cumbre celebrada en Florida en marzo pasado, encabezada por Trump y con la participación de líderes de varios países latinoamericanos.

En ese encuentro participaron los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Costa Rica, Rodrigo Chaves; Ecuador, Daniel Noboa; El Salvador, Nayib Bukele; Guyana, Irfaan Ali; Honduras, Nasry Asfura; Panamá, José Raúl Mulino; Paraguay, Santiago Peña, y República Dominicana, Luis Abinader.

También participó el actual mandatario chileno, José Antonio Kast, quien entonces acudió como presidente electo.

La incorporación de Perú refuerza una plataforma regional que Washington presenta como un mecanismo para estrechar la cooperación entre gobiernos, fuerzas de seguridad y organismos encargados de combatir a las estructuras criminales.

Seguridad y economía, dos caras de la estrategia

Rubio vinculó la cooperación en seguridad con el fortalecimiento de las relaciones económicas. En el caso peruano, destacó el interés estadounidense en sectores estratégicos como la minería y los minerales críticos.

Recordó que, tras la firma de un Memorando de Entendimiento sobre Minerales Críticos en febrero, la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos destinó 5 millones de dólares al sector minero peruano.

Para Washington, este tipo de inversiones busca generar empleos e ingresos fiscales mientras fortalece las cadenas de suministro consideradas estratégicas.

El secretario de Estado también aprovechó para marcar diferencias con las inversiones provenientes de China. Rubio sostuvo que los proyectos respaldados por empresas estatales chinas pueden generar riesgos relacionados con la transparencia, la seguridad de los datos y la soberanía de los países.

Frente a ese modelo, defendió las inversiones estadounidenses como operaciones abiertas y orientadas por el mercado.

Colombia, Ecuador y Perú, en el centro de la nueva cooperación

Durante su gira, Rubio puso especial énfasis en la cooperación con Colombia, Ecuador y Perú, países que considera claves para consolidar la estrategia de seguridad de Washington en Sudamérica.

El funcionario aseguró que el Gobierno de Trump trabaja directamente con estas naciones para fortalecer la seguridad fronteriza, combatir el narcotráfico y enfrentar a los carteles delictivos.

En el caso colombiano, destacó el giro de las autoridades hacia una política más estricta frente a la seguridad fronteriza y la inmigración irregular, presentándolo como un modelo de cooperación que podría ser replicado por otros países.

Según Rubio, las alianzas que ahora se desarrollan con Ecuador y Perú toman como referencia experiencias acumuladas por Colombia durante las últimas dos décadas.

Washington busca fortalecer su influencia regional

La ampliación del Escudo de las Américas refleja, además, el interés de la administración Trump por reforzar sus vínculos con gobiernos latinoamericanos en un escenario marcado por la expansión del crimen organizado, la disputa por recursos estratégicos y la creciente presencia económica de China en la región.

Para Washington, la nueva alianza pretende combinar seguridad, control fronterizo, inversión y cooperación económica bajo una mayor coordinación entre los países participantes.

Con Perú como nuevo integrante, Estados Unidos busca consolidar un bloque regional dispuesto a trabajar conjuntamente contra las organizaciones criminales y, al mismo tiempo, a fortalecer relaciones económicas que mantengan bajo control soberano de cada país sus recursos y decisiones estratégicas.