El presidente de la JAD alertó en Baní que la disciplina fitosanitaria, la trazabilidad y la inversión en sanidad vegetal eran claves para preservar los mercados internacionales.

Baní, Peravia. Meses antes de que Estados Unidos suspendiera temporalmente las importaciones de mango dominicano, el presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez, había advertido públicamente sobre la necesidad de fortalecer la disciplina fitosanitaria, garantizar la trazabilidad de la producción y mantener controles rigurosos para proteger las exportaciones.

La advertencia fue realizada durante una conferencia en la XXII Expo Mango 2026, celebrada del 3 al 7 de junio en Baní, donde el exministro de Agricultura fue reconocido por su trayectoria. En la actividad, a la que asistió el director de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria, Benítez insistió en que la sanidad vegetal continúa siendo el principal reto para mantener el acceso a los mercados internacionales.

«Nosotros tenemos que ser serios en materia de exportación; ser serios quiere decir cumplir los requisitos del mercado», expresó durante su intervención.

Llamó a fortalecer la trazabilidad

Benítez sostuvo que uno de los pilares para garantizar la competitividad del mango dominicano es contar con un registro georreferenciado de los productores y un sistema de trazabilidad que permita identificar el origen de cada fruta exportada.

Explicó que la certificación GlobalG.A.P., estándar internacional de buenas prácticas agrícolas, permite a los compradores conocer mediante un código QR la finca de origen, el productor y el manejo aplicado al cultivo.

Según indicó, herramientas tecnológicas como el blockchain fortalecen la transparencia y permiten rastrear toda la cadena de producción y comercialización.

Recordó las medidas aplicadas durante su gestión

El también exministro de Agricultura recordó que durante su administración se implementó un amplio programa para combatir la mosca de la fruta (Anastrepha obliqua), una de las principales amenazas para las exportaciones de mango.

Señaló que en ese período fueron instaladas unas 10,000 trampas, logrando eliminar las detecciones de la plaga y consolidar áreas libres para la exportación.

Asimismo, destacó la emisión de dos resoluciones que continúan vigentes:

  • RES-MARD-2019-68, orientada a declarar de alto interés nacional el control de la mosca de la fruta y establecer zonas libres o de baja prevalencia de la plaga.
  • RES-MARD-2019-35, destinada a fortalecer el control fitosanitario para garantizar exportaciones seguras hacia Estados Unidos, la Unión Europea y Suiza.

«A Agricultura hay que darle recursos»

Durante su conferencia, Benítez sostuvo que la efectividad de los programas fitosanitarios depende del respaldo presupuestario.

«A Agricultura hay que darle cuartos», afirmó, al señalar que muchas veces las limitaciones no obedecen a la voluntad de las autoridades, sino a la falta de recursos para ejecutar los programas de vigilancia y control.

Añadió que invertir en certificaciones, monitoreo y control de plagas representa una garantía para mantener abiertos los mercados internacionales y proteger la producción nacional.

Agricultura confirma suspensión y anuncia medidas

Este lunes, el Ministerio de Agricultura confirmó la suspensión temporal de las exportaciones de mango dominicano hacia Estados Unidos, luego de que el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de ese país (APHIS) detectara incumplimientos en los protocolos fitosanitarios.

La institución informó que en 2023 las autoridades estadounidenses ya habían recomendado corregir diversas debilidades relacionadas con el monitoreo de la mosca de la fruta.

Como respuesta, Agricultura anunció varias acciones, entre ellas:

  • La designación del ingeniero Jeurys Arias como coordinador del programa de monitoreo de la mosca de la fruta.
  • La revisión del 100 % de las trampas utilizadas para detectar Anastrepha obliqua.
  • La reactivación de los protocolos de preinspección para las exportaciones.

El director de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria, Emidio Gómez, explicó que entre el 85 % y el 90 % de la variedad de mango de cáscara amarilla ya había sido exportada al momento de la suspensión, por lo que el impacto inmediato afectaría aproximadamente el 10 % del volumen restante.

Productores estiman pérdidas millonarias

Aunque el Gobierno sostiene que el impacto será limitado por el avance de la zafra, productores de Baní estiman pérdidas cercanas a US$1.5 millones.

De acuerdo con representantes del sector, la medida ha provocado una caída de alrededor del 50 % en los precios del mango y la paralización de exportaciones previstas para julio y agosto, incluyendo 55 contenedores de la variedad Mingolo y 30 contenedores de mango Keitt.

Los productores también expresaron preocupación por la posibilidad de que la plaga afecte otros cultivos, como el aguacate, e hicieron un llamado a trabajar de manera conjunta para fortalecer los controles fitosanitarios y recuperar la confianza de los mercados internacionales.